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domingo, 23 de noviembre de 2014

Don Javier fue padre de don Carlos Hugo y don Sixto. Don Carlos Hugo fue el primogénito y sobre él recaían los derechos dinásticos, y tuvo dos hijos hombres, don Carlos Javier (el primogénito) y don Jaime. Don Sixto, simplemente es el hermano menor de don Carlos Hugo pero, los derechos de don Carlos Hugo al morir han ido a recaer a su hijo mayor don Carlos Javier, que es el que actualmente está manifestando de forma muy ambigua y tímida su intención de reclamar sus derechos al trono. Y en esas estamos.Los derechos dinásticos de D. Carlos Hugo, al morir éste, pasan a su hijo primogénito, es decir, a D. Carlos Javier, y en caso de renuncia o fallecimiento de éste, a su segundo hijo hombre. D. Sixto sólo tendría derechos en el caso de que no hubiera hijos hombres de D. Carlos Hugo, así lo reconoció el mismo D. Sixto en su día.
La CTC hoy por hoy no reconoce a nadie como legítimo heredero. De momento estamos pendientes de cómo se manifieste D. Carlos Javier . Es una situación bastante difícil pero es lo que tenemos.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Para: capoblete@hotmail.es
 
 
 
Estimado  Sr. Cristián Poblete:
llevo algunos meses en Chile, en Santiago y 
me ha llamado poderosamente
la atención su blog. Soy un médico español, 
de ideología carlista 
 
y fue una grata sorpresa encontrar a un correligionario
por estas latitudes. 
Mucho he colaborado con la Cruz de San Andrés,
punta de lanza contra
el proabortismo existente en España. 
Mis artículos por ahí andan. También
he colaborado algo en la revista Ahora.
Realmenbte menos porque ya decidí
venirme a Santiago, donde actualmente resido y trabajo.
 
En fin, un placer y a su disposición
 
Miguel Ángel Pavón  Biedma

lunes, 15 de septiembre de 2014



2/6/14 Los carlistas ante la "abdicación" de Don Juan Carlos de Borbón





Don Juan Carlos se va. Dimite como Jefe del Estado para ser sustituido por su hijo don Felipe. Todo sigue igual. La partitocracia continúa y las élites de la casta política pretenden hacer el cambio de la manera más tranquila posible; aprovechando que el PP tiene aún mayoría absoluta en las Cámaras; antes de que se produzcan cambios en la dirección del Partido Socialista; y antes de que estalle en noviembre el órdago lanzado por los nacionalistas catalanes.



Este simulacro de monarquía lleva casi cuarenta años al servicio de un sistema corrupto, controlado por las camarillas de los partidos, y pretende todavía seguir parasitando el prestigio que en la memoria popular conserva el recuerdo de los legítimos reyes de las Españas. Reyes que eran garantía de la continuidad de la Patria, de la justicia para los más débiles, del respeto a las tradiciones y fueros, y de un gobierno libre de banderías y partidismos. La Monarquía Tradicional que defendemos los carlistas representa todo lo contrario del papel que ha jugado don Juan Carlos en sus largos años de trabajo como alto funcionario del Estado.



En este tiempo, utilizando ilegítimamente el título de rey, ha sancionado con su firma todas y cada una de las leyes que han querido promulgar los gobiernos partitocráticos de turno. Leyes abundantísimas que han creado un sistema asfixiante para la libertad de los españoles. Leyes inicuas muchas de ellas que han puesto a España a los pies de las ideologías más destructivas: divorcio, amnistias para criminales, blasfemia, aborto y manipulación de embriones, uniones homosexuales, autonomías separatistas, empobrecimiento general, desmantelamiento industrial, sometimiento a las directrices extranjeras, etc.



Los carlistas, los únicos monárquicos que quedan en España, no celebraremos esta dimisión -que no abdicación- porque viene acompañada por la incorporación al cargo de una persona que va a continuar haciendo la misma labor que su padre.



Por último, la alternativa republicana que reivindican algunos nostálgicos del marxismo más radical sería un remedio peor que la enfermedad. España está escarmentada en su historia de repúblicas que multiplican los problemas de la partitocracia y que son el refugio perfecto para opciones políticas totalitarias y violentas.






Junta de Gobierno de la Comunión Tradicionalista Carlista



2 de junio de 2014

Emmanuel Rivas Vergara (emal.rivas@gmail.com)
   
04-08-2014
 
 
Para: Cristián Poblete Rivas
Estimado Don Cristian:

Muchas gracias por su pronta respuesta, terminé mis estudios el 2010 y ahora me estoy especializando en Viña del Mar, pero soy un amante de la cultura hispana y un Soldado de Cristo juramentado que sueña con ver al mundo hispano reunificado, tengo muchas ideas vanguardistas sobre el mundo hispano (dentro de lo tradicional, obviamente).

Realmente me interesa afiliarme al Carlismo Hispano, pero antes me gustaría conocer los pormenores, como por ejemplo:
- ¿Cuáles son las Atribuciones y Obligaciones que asumo como afiliado?
- ¿Existe un lugar físico, donde se reúnan los afiliados de Chile
- ¿Existe inconveniente, respecto de mi posición?
- ¿Existe alguna información que Ud. considere relevante?

Saluda muy cordialmente,

Emmanuel Rivas Vergara


"Non non benimos de Reyes, que Reyes bienen de Nos"
Emmanuel Rivas Vergara (emal.rivas@gmail.com)
   
02-08-2014
 
 
Para: capoblete@hotmail.es
Estimado Sr. Poblete:

Junto con saludarle muy cordialmente y felicitarle por su página de internet, quisiera comentarle que estoy muy interesado en el movimiento carlista y me encantaría poder participar en ello.

Atte. a Ud.,

Emmanuel Rivas Vergara

domingo, 15 de junio de 2014

Encuentro Carlista en Tarragona


Alístate al Requeté


Rafael Maroto

Rafael Maroto
Maroto.jpg
Rafael Maroto con su nieta Margarita Borgoño, cuadro deRaymond Monvoisin.
NombreRafael Maroto Yserns
Nacimiento15 de octubre de 1783
Bandera de España 1760-1785.svg LorcaMurciaEspaña
Fallecimiento25 de agosto de 1853 (69 años)
Bandera de Chile ValparaísoChile
CónyugeAntonia Cortés García
HijosManuel María Rafael
María del Carmen Agustina
Margarita Antonia
Justa María Mercedes Rufina
Rafael Abdón Ignacio
Víctor
Cándida
Faustino
PadresRafael Maroto
Margarita Isern
El general español Rafael Maroto Yserns nació en la localidad murciana de Lorca (España) el 15 de octubre de 1783 y falleció en Valparaíso (Chile) el 25 de agosto de 1853. Hijo de Rafael Maroto, natural de Zamora, (militar e hijo de militar, con el grado de capitán y al que retirado ya del servicio le otorgaron importantes destinos en la vida civil, uno de los cuales fue el de administrativo de Visitador de Rentas en Lorca), y de Margarita Isern, natural de Barcelona. Fue bautizado en la iglesia parroquial de San Cristóbal, donde se conservó la partida de bautismo, documento que sirvió a sus biógrafos para aclarar detalles de su familia. Maroto vivió durante su niñez en la calle Mayor del Barrio de San Cristóbal, frente a la plaza de la Estrella.
Se casó en Chile en 1816 con Antonia Cortés García, chilena, con la que tuvo siete hijos. Antonia y dos de sus hijas fallecieron en 1830, en un naufragio cuando viajaban rumbo a Chile.
A los 18 años intervino en los conflictos y campañas de Godoy conocidos como Guerra de las Naranjas. Intervino en la Guerra de la Independencia Española, durante la que fue herido y hecho prisionero en Zaragoza. Recibió un destino en Perú y más tarde luchó en la guerra contra los independentistas chilenos siendo derrotado por el Ejército de los Andes liderado por el capitán general argentino José de San Martín en la Batalla de Chacabuco en el año 1817. En España participó también en laPrimera Guerra Carlista y fue uno de los firmantes junto con el general liberal Espartero del Convenio de Vergara (también llamado Abrazo de Vergara), que puso fin a la guerra civil entre carlistas e isabelinos, con victoria de estos últimos.

sábado, 31 de mayo de 2014

Noble y Real

Noble y Real

La Monarquía Católica

Con el nombre Monarquía Católica se hacía referencia al conjunto de los territorios gobernados por Su Católica Majestad y a su sistema de gobierno.

En la historiografía suelen considerarse sinónimos los términos Monarquía Católica y Monarquía Hispánica, ambos más apropiados que el de Reino de España, sólo aplicable con propiedad a partir de la Edad Contemporánea.
A pesar de que era corriente entre sus contemporáneos llamar Reyes de España a los Habsburgo de Madrid, el conjunto de territorios sobre los que gobernaban iban más allá de la Península Ibérica, tanto en el continente europeo, como en el inmenso imperio ultramarino. Los encabezamientos de las leyes o cartas eran siempre enumerativos, como se acostumbraba desde la Edad Media y se siguió haciendo con los Reyes Católicos y sus sucesores a pesar de la acumulación de títulos; de hecho, se observaban los diferentes numerales en cada reino.

La fórmula se fijó de forma más estable en 1556 tras las abdicaciones de Carlos V, que dejaban a su hijo Felipe II la mayor parte de sus estados, con excepción de la opción a la elección para el Sacro Imperio Romano Germánico, que quedó para la rama de los Habsburgo conocida como Austrias de Viena, quienes eran los que realmente regían el Archiducado de Austria a pesar de que siguiera figurando en el listado de los Austrias de Madrid junto con otros títulos pretendidos aunque de imposible ejercicio (rey de Jerusalén, ducados de Atenas y Neopatria).


Don Felipe (o según tocara), por la gracia de Dios, Rey de Castilla, de León, de Aragón, de las dos Sicilias, de Jerusalén, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Menorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, de Murcia, de Jaén, del Algarve, de Algeciras, de Gibraltar, de las Islas Canarias, de las Indias Orientales y Occidentales, de las Islas y Terrafirme del Continente Oceánico, Archiduque de Austria, Duque de Borgoña, de Brabante, de Atenas y Neopatria y de Milán, Conde de Absburg, de Flandes, del Tirol y de Barcelona, Señor de Vizcaya y de Molina, etc.

No obstante, hubo adiciones al listado con motivo de algunos hechos: el matrimonio de Felipe II con María de Inglaterra en 1554 le hizo ostentar como consorte los títulos de rey de Inglaterra y de Francia (éste último como pretensión pendiente de la corona inglesa desde la Guerra de los Cien Años): Don Felippe por la graçia de Dios, rey de Castilla, de León, de Aragón, de Yngalaterra, de Françia, de las dos Seçilias..., derecho que perdió con la muerte de la reina en 1558.

La crisis sucesoria en Portugal (1580) le dio al mismo Felipe II, y a sus dos siguientes sucesores (Felipe III y Felipe IV hasta la crisis de 1640) el de rey de Portugal: Don Phelipe, por la gracia de Dios, rey de Castilla, de Leon, de Aragon, de las Dos Çecilias, de Jerusalem, de Portugal, de Navarra, de Granada, de Toledo. ´

La forma en que las monedas presentaban habitualmente el título era Hispaniarum rex (rey de las Españas), refiriéndose no sólo a la pluralidad de reinos y coronas peninsulares presente en su tiempo, sino al recuerdo de las provincias hispanorromanas (Citerior-Ulterior, Tarraconense-Cartaginense-Betica-Lusitania, etc.) que dan a la monarquía una justificación imperial. A veces las formulaciones eran incluso más lapidarias y rimbombantes: Philippus II catholicus, Hispaniarum Rex et Indiarum Nouiq' Orbis Monarcha Potentissimus.

La separación de la también hispánica Portugal en 1640 y la pérdida de los territorios europeos por el Tratado de Utrecht en 1714 terminaron haciendo coincidir la Monarquía Católica con la actual España, con el añadido de Ultramar. Desde el siglo XVIII, con la dinastía Borbón, suelen utilizarse los términos España y Monarquía española con mucha mayor frecuencia.

La Constitución española de 1978 define a España como un Estado social y democrático de derecho y establece que la forma política del Estado español es laMonarquía parlamentaria. Atendiendo a lo cual, el nombre oficial con que se designa al Estado español en las relaciones internacionales y en los actos públicos internos es el de Reino de España.

Origen del título

El título de Reyes Católicos fue concedido a Isabel de Castilla y Fernando de Aragón por Alejandro VI (el Papa Borgia, de origen valenciano) en la bula Si convenit expedida el 19 de diciembre de 1496 (posteriormente a las llamadas Bulas Alejandrinas de 1493). Redactada tras un debate en el Colegio Cardenalicio en el que por primera vez recibieron el nombre de rey y reina de las Españas y en el que se barajaron y descartaron otros posibles títulos (defensores o protectores), las razones que el texto de la bula invoca para la concesión del título son:
  • La liberación de los Estados Pontificios y del feudo papal del Reino de Nápoles, invadidos por el rey Carlos VIII de Francia.
  • Las virtudes personales de ambos Reyes manifestadas en la unificación, pacificación y robustecimiento de sus reinos.
  • La reconquista de Granada de manos del Islam.
  • La expulsión de los judíos que no hubiesen aceptado o aceptasen el bautismo en 1492.
  • Por los esfuerzos realizados por ambos monarcas en intentar llevar adelante la cruzada contra el Imperio Turco, a la que se seguían comprometiendo.

El título de “Católico” responde a una emulación entre las distintas monarquías autoritarias que se estaban formando en Europa Occidental: los reyes de Francia ya utilizaban el título de Rey Cristianísimo (Francia es la fille ainée de l'Eglise -la hija mayor de la Iglesia-). En 1521 Enrique VIII de Inglaterra obtuvo el de Defensor de la Fe (Defensor Fidei), por un libro polémico contra Lutero, Assertio septem sacramentorum -Aserto de los siete sacramentos-, escrito con el auxilio de Tomás Moro, no mucho antes de enemistarse con el Papa y ajusticiar a su co-autor).

Carlismo Peruano

http://carlismoperuano.blogspot.com/

Carlismo Argentino

http://carlismoar.blogspot.com/

Dios salve al Zar


domingo, 25 de mayo de 2014

http://nucleodelalealtad.blogspot.com/2007/10/enciclica-legitimista.html

Carlismo Chileno‏

Miguel Franco (miguelandresfranco@gmail.com)
   
26-03-2014
 
 
Para: capoblete@hotmail.es
Hola, soy Miguel Andrés Franco

Le escribo para comentarle la alegría que tuve al encontrar su blog sobre el Carlismo, y más aun cuando es en mi tierra.

Lo felicito por la página Carlismo Chileno que difunde tan nobles ideales en un lugar y un tiempo en que tanto se necesitan. 

Ciertamente es un nuevo blog, hace algún tiempo estaba buscado algo relacionado al carlismo acá en Chile pero, hasta ahora, no había encontrado. Espero que se difunda abundantemente y que haga bien a muchas almas.

Desde Valparaíso le envío un afectuoso saludo.
MAF.

viernes, 7 de febrero de 2014


Para leer el programa político de la Comunión Tradicionalista Carlista se deberá hacer clik en el siguiente enlace:



En Chile y en los pueblos americanos debemos hacer nuestro este programa político, porque de él emanan todos los legítimos ideales fundamentales para sostener una sociedad cristiana, y como dice parte de su programa, es el sistema que por excelencia mejor se acomoda a la esencia del poder político por sus características de unidad e independencia. En Chile y el resto de América la partitocracia  y la democracia han dividido a  las sociedades   produciendo  todo tipo de enfrentamientos en todos sus ámbitos. Se hace necesario que quien desee volver a  los grandes valores occidentales ayude con su  apoyo a lograrlo, tanto para España como para los pueblos hispanos, recuperando la tradicional monarquía hispánica, que constituye el único legítimo sistema de gobierno.   No hay otro.
Quien quiera formar parte en Chile  de las filas del Carlismo Chileno, puede manifestarlo en este blog.
Nuestro lema es constituir pronto una Junta Chilena y sumar más miembros en la defensa de la Santa Causa de Dios, Patria-Fueros, Rey.Programa político de la comunión tradicionalista carlista
Programa político de la comunión tradicionalista carlista








martes, 14 de enero de 2014



“¡El sufragio universal es la mentira universal!”… “Del sufragio universal se ha hecho arma de partido; bajo
este punto de vista ni nombrarlo nos dignaríamos. Pero el sufragio universal es hoy, más que todo, base de
un sistema filosófico en oposición a los sanos principios de derecho y de Religión […] y constituye la esencia
de lo que se ha querido llamar derecho nuevo, como si el derecho fuese tal si no es eterno”. Se trata, en suma,
de una “sucia quisicosa”, cuyo punto de partida es “admitir como dogma filosófico la infalibilidad de las
turbas”.

Félix Sardá y Salvany,
La mentira universal, mayo, 1874.

… “una democracia que llega al grado de perversidad que consiste en atribuir en la sociedad la soberanía al
pueblo”.

San Pío X,
Nostre charge apostolique.

… “la vida de las naciones se halla disgregada por el culto ciego al valor numérico”.

Pío XII,
La organización política mundial,
Del 6 de abril de 1951.

“El Estado liberal, jacobino y democrático edificado sobre el hombre egoísta y el sufragio universal, han
permitido que la riqueza del poder Soberano de la Nación haya sido reemplazado por el poder de la riqueza
sin Dios y sin Patria. La plutocracia internacional a la sombra de la llamada soberanía popular, mediatizada
a los poderes público y explota las naciones”.
“La soberanía popular comporta una real subversión atea y materialista, por cuanto sustituye a la soberanía
divina, y se postula como un principio absoluto e incondicionado”…

Jordán Bruno Genta