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viernes, 29 de julio de 2016

UNDÉCIMA PARTE DEL PROGRAMA POLÍTICO DE LA COMUNIÓN TRADICIONALISTA CARLISTA DE CHILE. PARA HACER REALIDAD LOS DERECHOS DE LAS REGIONES, SIN OLVIDAR LA SOLIDARIDAD ENTRE " CHILE ".

05. Para hacer realidad los derechos de las regiones, sin olvidar la solidaridad entre “ Chile”

Es necesario:

05.01. Sustituir el concepto de ESTATUTO (cesión de competencias por parte del Gobierno Central, que está conduciendo a la ruptura de Chile) por el de FUERO (reconocimiento a las regiones y otros cuerpos intermedios de libertad para que resuelvan sus problemas internos). Así es posible la unidad en la variedad.

05.02. Que el Estado conserve sólo aquellas competencias que por sí solas no pueden desempeñar las regiones y los cuerpos intermedios. Que haga menos, pero mejor.

05.03. Que se facilite a las regiones vecinas una colaboración directa y fluida.

05.04. Que las regiones se responsabilicen del cobro y gestión de los impuestos, con el establecimiento de cupos a destinar al Estado u otros sistemas acordes al principio de subsidiariedad, en función de la idiosincrasia de las diferentes regiones y territorios.


05.05. Reconocer, guardar y revitalizar el derecho foral donde lo haya.

viernes, 22 de julio de 2016

DÉCIMA PARTE DEL PROGRAMA POLÍTICO DE LA COMUNIÓN TRADICIONALISTA CARLISTA DE CHILE. PARA FORTALECER LA SOCIEDAD

07. Para fortalecer la sociedad

La revolución liberal abolió los gremios, cofradías y corporaciones de trabajadores, quedando éstos totalmente desamparados ante la voracidad de algunos empresarios. El ámbito de actuación de dichas corporaciones abarcaba: la defensa de los intereses de sus integrantes, su formación y calificación profesional, resolución de litigios entre ellos, su seguridad social, vigilancia sobre la calidad de los productos, etc.

La CTC comprende que una restauración de los mismos en su forma primitiva hoy es imposible. Sin embargo aspira a que resurjan y, adaptados a las circunstancias actuales, cumplan, en lo posible todas las funciones de aquellos de modo que el estado supla estas funciones subsidiariamente. La CTC aspira a que toda persona se desarrolle, e incluso se encuentre protegida, por una o más organizaciones pertinentes en las que desarrolla naturalmente su vida.

Es necesario:

07.01. Reconocer como interlocutores necesarios a las organizaciones de trabajadores, empresarios y profesiones liberales. Establecer cauces de diálogo entre ellas y la Administración en todos sus ámbitos.

07.02. Que en el momento actual estén presentes en el Senado con voz y voto. Cuando sea realidad la reforma constitucional que proponemos esa presencia la tendrán los Parlamentos.

07.03. Que cese la actual división de los trabajadores. Si las condiciones del trabajo son las mismas para todos, no es normal que ideologías que nada tienen que ver con el mismo les mantengan divididos, y en ocasiones enfrentados. Ello da lugar a la ineficacia de los actuales sindicatos que, en muchos casos, actúan como correas de transmisión de los partidos políticos.

2007.04. Que cese la ayuda económica del Estado a los sindicatos, porque es una manera innoble de corromperlos y tenerlos a su servicio.

07.05. Impulsar el desarrollo de la pequeña y mediana empresa mediante reducciones fiscales y créditos en cantidad suficiente.

07.06. Defender el valor de la propiedad privada como un derecho inalienable de la persona supeditado al bien común.

07.07. Reorientar la política de subvenciones; reducirlas exclusivamente a organizaciones que fomenten el bien común en cualquiera de sus aspectos en vez de favorecer a organizaciones disolventes o revolucionarias.


07.08. Respecto a estas subvenciones, la CTC prefiere que el Estado, en vez de distribuirlas a cargo de la Hacienda Pública, favorezca las donaciones directas desgravando a los particulares los fondos que destinen a tales fines.

viernes, 15 de julio de 2016

NOVENA PARTE DEL PROGRAMA POLÍTICO DE LA COMUNIÓN TRADICIONALISTA CARLISTA DE CHILE. PARA MEJORAR LA REPRESENTACIÓN POLÍTICA DE LA SOCIEDAD.

Para mejorar la representación política de la sociedad.

Aspiramos a que la representación popular en todos los organismos deliberativos se haga orgánicamente. Tanto en el Senado de la República, como en la Cámara de Diputados y en las Municipalidades, los miembros de las mismas representarán a instituciones determinadas.

De ese modo los senadores, diputados y concejales estarán sometidos al mandato imperativo del grupo que representan. Serán remunerados exclusivamente por sus representados.

No podrán ocupar cargos parlamentarios quienes pertenezcan a órganos de la administración pública u ocupen puestos dependientes del gobierno.

La participación social y política no puede quedar reducida al día de las urnas.

No puede hablarse de una representación cuando

04.01. En tanto la representación se configura de forma orgánica, reformar el sistema actual mediante listas abiertas y desbloqueadas.

04.02. Disminuir la elección de senadores y diputados considerando todo Chile en sus 19 circunscripciones y 60 distritos.

04.03. La supresión de las candidaturas de partidos políticos en las elecciones municipales.

04.04. Reformar el Senado de modo que se convierta en una cámara de representación social: sindicatos, asociaciones profesionales, universidades, representantes autonómicos o locales, etc.

04.05. Que el Estado renuncie a su intervención en las instituciones sociales: cámaras de comercio, sector industrial y agrícola, confederación de pescadores, etc, el representado (o sea el votante) no tiene ningún medio de influir en la actuación de quien le representa. Por ello, el decir que los parlamentos actuales representan al pueblo es una falacia manifiesta.

Hoy no existe ninguna participación de la sociedad en la vida pública y sí un monopolio-tiranía de los partidos políticos.

El mandato imperativo imprescindible para que la representación sea efectiva no es posible de aplicar en el sistema actual.

Para paliar los males del sistema actual y mientras siga en vigor proponemos:

fundaciones, etc. Que donde han sido suprimidas, por disposiciones legales, se permita su reorganización. La pertenencia a dichas asociaciones debe ser voluntaria.

Dicha fundación si bien su orientación-como personalidad jurídica- es sin ánimo o fines de lucro, debe contener un patrimonio propio con aporte de sus fundadores, que su principal frente de acción sean sus actividades comerciales lucrativas necesarias para el cumplimiento de su objetivo social definitivo.

viernes, 8 de julio de 2016

OCTAVA PARTE DEL PROGRAMA POLÍTICO DE LA COMUNIÓN TRADICIONALISTA CARLISTA DE CHILE. PARA DIGNIFICAR LA VIDA POLÍTICA.

03. Para dignificar la vida política.

Por una auténtica política

El “Juicio de Residencia” existente en Chile en la época  tradicional -pre independencia-, consistía en que al cesar en un cargo, los funcionarios debían de dar cuenta de cómo lo habían ejercido y justificar las variaciones experimentadas por su fortuna personal. Fue suprimido por el liberalismo.

Es necesario:

03.01. Un control eficaz anticorrupción. Que los cargos públicos sean objeto de auditorías al inicio y final de sus mandatos, al modo de los antiguos “Juicios de Residencia.”

03.02. Que los puestos de la administración que requieran una dedicación ”a tiempo completo” sean desempeñados por miembros de cuerpos profesionales. En dichos cuerpos se ingresará por oposición.

03.03. Que los cargos políticos de elección popular  remunerados mediante un sueldo se reduzcan al mínimo y solamente en casos justificados. Los demás solo podrán percibir dietas como compensación.

03.04. El poder administrativo debe ser independiente del legislativo. Por tanto, ningún miembro del parlamento podrá ser, a la vez, miembro del Gobierno.

03.05. Que haya austeridad y contención del gasto público, especialmente de la deuda.

03.06. Que haya transparencia en la administración de los fondos públicos.

03.07. Controlar la financiación de los partidos políticos. Que se mantengan económicamente por las cuotas de sus socios o por donativos. No podrán recibir fondos públicos, ni de fundaciones privadas asociadas a partidos políticos.

03.08. Lo mismo se aplicará a los sindicatos.

03.09. Garantizar la independencia de la Contraloría General de la República y de la Corte Suprema, desvinculando a los Consejeros y Ministros de su nombramiento o acuerdo  por el sistema parlamentario.

03.10. Que las instituciones legislativas oigan a los cuerpos sociales, paso previo para impulsar el camino de la representación política de estos, hasta que dicha representación sustituya totalmente a la partitocracia.

viernes, 1 de julio de 2016

SÉPTIMA PARTE DEL PROGRAMA POLÍTICO DE LA COMUNIÓN TRADICIONALISTA CARLISTA DE CHILE. POR UNA EDUCACIÓN EN PRINCIPIOS.

02. Por una educación en principios


En Chile el Estado monopolizador de la enseñanza es un problema fundamental y una amenaza permanente a la que hay que enfrentar. El liberalismo fue el causante inicial del secuestro de la enseñanza que ha consolidado el socialismo. El que hoy se persista en los mismos principios liberales agravados por el férreo control social-marxista impide la superación del problema y la consecución de una educación adecuada.

Antes de la revolución liberal, existían instituciones de enseñanza en todos los niveles. Habían sido fundadas por iniciativa social y poseían bienes cuyas rentas garantizaban su pervivencia. La enseñanza era gratuita.

De esos bienes se apoderó el estado liberal. Con ello suprimió lo existente y nació el Estado pedagogo monopolizador de la enseñanza. El poder civil debe poner las condiciones para que las personas puedan vivir rectamente sin dificultades, y no proponerse educar a las personas.

Es necesario:

02.01. Aspirar a la libertad de enseñanza, que comprende la creación de centros, el establecimiento de planes de estudio y la expedición de títulos. La validez de los títulos para ejercer una profesión será reconocida por el Colegio o corporación profesional correspondiente.

02.02. Denunciar la sistemática corrupción de las costumbres propiciada por los medios de comunicación, en especial por la televisión.

02.03. Una aplicación rigurosa de la legislación vigente en materia de protección del menor, publicidad y monopolios de medios de comunicación.

02.04. La promoción de valores humanos, acordes con la ley natural en la educación y desde los medios de comunicación.

02.05. Que el Estado renuncie a sus campañas de perversión de la adolescencia que fomentan una falsa “educación sexual” que desprecia la castidad y la fidelidad matrimonial.

02.06. La defensa del derecho de los padres a elegir y vigilar la educación de los hijos, así como de la lengua en que desean sea impartida, reafirmando la función subsidiaria del Estado, o de los gobiernos autonómicos, en la educación.

02.07. Rechazar toda limitación por parte del Estado del derecho de los padres a concebir y educar a sus hijos. Rechazamos las pretensiones del Estado de constituirse en maestro de moral.

02.08. Lograr un equilibrio técnico-científico y humanístico en los estudios.

02.09. Incluir la formación religiosa y moral para todos los alumnos respetando siempre los acuerdos firmados entre la Iglesia y el Estado .

02.10. Que se haga realidad la autonomía de los centros de enseñanza, reconocida por la legislación actual y amenazada por las injerencias del Estado.